dilluns, 28 de novembre de 2016

El eterno moribundo


Dedicado a mi amigo Julián Olaya.

El eterno moribundo


            Nació, y esto ya es suficientemente triste, no para él ni para los suyos, sino sólo para sus amigos, pues enterró a todos los que tuvo, mientras que éstos le auguraban una vida muy corta, debido a sus males; tuvo la sífilis, las paperas, las gripes anuales, la neumonía, eso sí, ni un solo constipado.
            Su vida transcurrió de su casa a las casas de ..., es decir, tuvo una vida densa.
            Sus padres le inculcaron el recto camino y él en un principio les hizo caso, pero creo que demasiado caso, como más tarde veremos, un buen estudiante si que fue, de los que estudian el último día, pero bien estudiado, con cafés, anfetaminas y demás opiáceos. Por lo que las lecciones se le quedaban grabadas en el cerebro e incluso yo diría que en el cerebelo, pues pasaban a golpe de narcótico a ser parte de su temperamento.
            Todo esto ocurría a la temprana edad de doce a dieciséis años, pero pensó que se hacía viejo y su cuerpo ya no podía aguantar tantas noches de estudio con cincel, y decidió dedicarse a curar las almas, no la suya, claro está, sino las de los demás, mientras tanto conoció a Mercedes, su novia, con la que no pudo casarse, fue la única mujer a la que respetó, aparte de su madre y de su tía en el buen y machista sentido de la palabra.
            Pero le tiraba más el hacer feliz a las almas ajenas, y como no había de encontrar en esta orgía de felicidad lugar a la suya, decidió compaginar sus estudios, esta vez en el seminario, con los estudios de anatomía femenina especializados en zona genital.
            Y tuvo su primer revés, pues había dejado a Mercedes, su novia oficial, para liarse con otra que sino estaba coja poco le faltaba pues le llamaban el bastón, Lolín, que siempre iba con unos y con otros, esta vez le tocó a él y no la mano sino su bolsillo y no por cobrar, que por su desprendimiento carnal nunca cobraba nada, sino para meterle la mano en él hasta el rabo.
            Más tarde conoció a un judío perseguido por los nazis, al que protegió,  Fred Kiviatech, con el que hizo una gran fortuna, ustedes dirán, se metió en un gran negocio y salió airoso, pues no, se equivocó en un casino y metió al treinta y seis la inmensa cantidad en aquella época de cien francos nuevos, pensando que era un solo franco, este fue su gran negocio, pero ya en el seminario, su cuerpo empezaba a darle muestras de su decrepitud y le pedía lastre y más lastre, y tuvo que abandonarlo hasta que a la edad de ciento diez años con que murió, recordaba aquel tiempo y se arrepentía de no haber sido cura o aunque fuera menos con su estilo, capellán del ejército.
            Y esta fue la historia de una persona que se purgó toda su vida lanzando en ocultos agujeros aquello que le sobraba, que fue mucho, y que por ello vivió enfermo, algo tenía que pagar por ello.
            Pasaron por él multitud de generaciones a las que se iba acoplando, mientras las anteriores morían, todo esto lo hacía en el bar que estaba bajo de su casa, en su misma calle, hasta que un día se dijo:
            _Creo que ahora puedo disfrutar a mis ciento nueve años de toda mi salud, el nuevo doctor me ha dicho que ya no tengo nada, estoy curado, ¡Vaya coñazo!.
            Y como se le fue su principal excusa para dar dentera a los amigos, murió un año después, aunque en perfecto estado de salud. 

2 comentaris:

  1. Yo no siempre os de vuelvo la visita por falta de tiempo, pero hoy a todos los que me habeis visitado este año os lo quiero agradecer.
    Gracias por tus palabras de cariño, que me comprometen a seguir adelante en el derrotero de la vida con sus altes y sus bajos, te aseguro que cada palabra, cada punto y coma viniendo de vosotros tiene un valor incalculable ¡FELIZ AÑO A TODOS I A TODAS
    Dejemos pues que este año se marche, y recibamos el nuevo año con entusiasmo, con tolerancia y sobre todo con mucho amor. Elracodeldetall.blogspot.com

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  2. Efectivament, Júlia, les paraules d'amor i d'amistat sempre creen, i fan i donen vida.
    Llarga vida per a tu i per a tota la teua família.

    Vicent Adsuara i Rollan

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